Me estaba avisando que de chico iba a vestir de azul; que mis juguetes
serían una pelota, autitos o armas; que era lógico que me agarre a piñas con
otro nene porque tenía que aprender a defenderme; o que de adulto, si salía con
muchas mujeres iba a ser bien visto como un galán; y si me casaba, podía
dedicar una mínima parte de mi tiempo a “ayudar” en las tareas de la casa, y
que no me tendría que preocupar por la mayor parte de la crianza de mis hijos,
con jugar un poquito con ellos iba a ser considerado buen padre. Me daba
permiso de hacer topless en una playa sin que esto se convierta en un escándalo, y engordar o quedarme pelado
sin temer el juicio estético de la sociedad.
Al mismo tiempo, me estaba liberando de que con las hormonas alborotadas
me sangre la entrepierna todos los meses; me eximía de usar corpiños de por
vida y de tener que depilarme constantemente. Me estaba diciendo que podía
caminar tranquilo por la calle, que no me iban a mirar el culo, las tetas ni a
decirme cualquier guarrada como sinónimo de halago, ni me iban a decir
“histérico” si no contestaba con sonrisas a las insinuaciones.
Yo creo que esa enfermera no sabía que eran prácticamente nulas las
posibilidades de salir de mi casa y no volver; encontrando luego mi cuerpo
desnudo, violado y tirado por ahí como la peor basura. Que iba a llegar el día en
que yo cruzaría de calle para no asustar a una mujer que caminara delante mío. O
que si veía a una chica sola en una parada de colectivo, sentiría que la pobre
mina estaba desprotegida a merced de cualquier hijo de puta que se le ocurriera
aparecer por ahí.
Somos parte de una sociedad que necesita repensar las cosas. Porque a
las mujeres no les perdonamos que sean seguras de sí mismas, independientes,
pensantes, creativas, valientes. Te queremos obediente, dócil, casada y con
hijos. Es una sociedad donde, en lugar de construir y potenciarnos mutuamente, nos
volvemos jueces y verdugos. Pero a pesar de que sigamos matando pibas, ellas van
a seguir saliendo a la calle para aprender, laburar, disfrutar, divertirse, crecer,
o simplemente Ser.

Genio!!!!!! Bravo. Amo este texto! Creo q deberia estar publicado x doquier!
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